El Esperanza es el buque más novedoso y más grande de nuestra flota. Es el primer barco en recibir su nombre a través de los visitantes de nuestra web.
El barco fue construido en Polonia en 1984 y fue uno de los 14 buques
rusos dedicados a la extinción de incendios. (Hemos salvado algunos
restos del pasado naviero ruso, como el alfabeto cirílico ruso de los
paneles de mandos.)
Con sus 72 metros de eslora y una velocidad máxima de 15 nudos, la nave
es ideal para viajes largos. Además, su capacidad para moverse entre el
hielo hace posible que pueda trabajar también en regiones polares.
La tripulación
Su tripulación está compuesta por un total de 19 miembros de diversos
países, aunque puede alojar hasta 40 personas a bordo incluyendo
investigadores, activistas, personas que trabajan en campañas y
científicos.
Características del buque
Cuando el buque fue reconvertido se llevaron a cabo diversas mejoras
con objeto de dotarlo de los últimos avances tecnológicos y conseguir
un buque respetuoso con el medio ambiente, como:
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La retirada o contención segura del amianto.
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Adecuar un sistema de carburante especial para evitar derrames.
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Un sistema de calefacción basado en el aprovechamiento de residuos producidos por los motores.
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Un casco libre de pintura con TBTs.
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Refrigeración y aire acondicionado a base de amoníaco en lugar de
utilizar el gas freón, que contribuye al cambio climático y disminuye
la capa de ozono.
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Un sistema de propulsión, ambiental y económicamente eficiente, para
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
La defensa de nuestros océanos
Desde su botadura, el Esperanza y su tripulación tienen una conexión
especial con nuestros océanos. Sólo en 2005, formó parte activa de
muchas campañas para la defensa de la vida de los océanos, como las
acciones contra arrastreros pelágicos que ponen en peligro la población
de delfines en el Canal de la Mancha, la investigación científica sobre
el arrecife Mingulay en Escocia, acciones contra la pesca de arrastre
de profundidad en el Atlántico Norte y la promoción de reservas marinas
en el Mar del Norte.
Durante esta expedición el Esperanza será la sede, oficina y taller de
su tripulación en algunas de las regiones más remotas del planeta, y
para ello está equipado con un completo sistema de comunicaciones.