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Greenpeace & locals replant mangroves that had been cut for shrimp 
farming.

Greenpeace & locals replant mangroves that had been cut for shrimp farming.

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Mientras que el langostino de cultivo puede hacer un poco más asequible tu menú chino, los costes han resultado devastadores para la gente que vive cerca de estas piscinas.

Los bosques de manglar son el refugio de innumerables especies marinas, de peces, crustáceos y mamíferos como monos, perezosos, jaguares y mapaches.

Las comunidades tradicionales han dependido de los bosques de manglar para su subsistencia. Las mujeres realizan actividades de marisqueo para alimentar a sus familias y venden los productos en los mercados locales. No obstante, debido a la proliferación rápida y destructora de la industria del langostino, han desaparecido los caladeros tradicionales de las comunidades locales.

En Asia y América Latina existe una ola de descontento social por la proliferación de granjas de langostinos, con confrontaciones violentas, ejemplos de hostigamiento e incluso el asesinato de personas que han intentado defender sus medios de vida contra la proliferación de esta industria.

En algunos casos se ha producido una fuerte competencia entre granjeros locales y propietarios de piscinas de langostinos por la posesión de tierras de calidad y el acceso costero. Los pescadores tradicionales han sufrido las consecuencias de la llegada de estas granjas. Las alternativas de empleo y alimentos son pocas.

"Digo a los que consumen langostino – y sólo los ricos de los países industrializados lo consumen – que se están comiendo al mismo tiempo la sangre, el sudor y la forma de vida de los pobres del tercer mundo," dijo el indio Shri Banke Behary Das, miembro de la Alianza de los pueblos contra la industria del langostino.

Los terribles efectos de recientes huracanes y tsunamis son también un indicio de que la destrucción de entornos naturales puede hacernos más vulnerables a los desastres naturales. Por ejemplo, tras el tsunami del Océano Indico de diciembre de 2004, los daños fueron mucho más devastadores en áreas donde se habían destruido o degrado esas defensas naturales por el cultivo de langostinos y el desarrollo costero irresponsable para la industria y el turismo.