Bosques primarios en peligro ... en las profundidades del océano. Los biólogos estiman que hay entre 500.000 y 5.000.000 de especies marinas aún por descubrir. Y muchas de estas especies están en serio peligro debido a una de las artes de pesca más destructivas del mundo: la pesca de arrastre de fondo. Se trata del último mundo salvaje del planeta aún por descubrir.
Montañas submarinas
Las profundidades oceánicas tienen sus propias montañas, llamadas
montes submarinos, que se elevan a más de 1.000 metros de altura sobre
las llanuras abisales. Sorprendentemente, la cordillera montañosa más
larga del planeta no la encontramos en tierra firme, sino bajo el agua:
es la dorsal Medio Atlántica, que cruza el planeta desde el Océano
Ártico hasta el Atlántico, con una extensión cuatro veces mayor que los
Andes, las Montañas Rocosas y el Himalaya juntos.
Los montes submarinos albergan una gran biodiversidad. Son bosques de
gran colorido de corales de aguas frías, esponjas y otros hábitats,
arañas marinas y langostas. Muchas de las especies que albergan los
montes marinos no se encuentran en ningún otro lado, y se cree que
algunas habitan sólo en uno o dos de estas áreas.
Amenaza número 1: la pesca de arrastre
Por desgracia, la industria pesquera se ha percatado ya de la gran
riqueza existente en los fondos submarinos. Esta industria está
llevando sus prácticas de pesca insostenibles hasta fondos y montes
submarinos inexplorados hasta ahora utilizando una técnica llamada
pesca de arrastre de fondo o de profundidad.
En la pesca de arrastre de fondo se desplazan por el fondo marino redes
inmensas equipadas con grandes placas de acero y pesados rodillos que
revuelven y trituran todo a su paso. Toda evidencia indica que los
frágiles ecosistemas submarinos se recuperan muy lentamente de estos
daños, tardando décadas o cientos de años, y eso si llegan a
recuperarse.
De continuar con esta actividad, los arrastreros de profundidad que
faenan en aguas internacionales pondrán en peligro especies abisales
antes de poder ser estudiadas. Algo parecido a la devastación producida
por una enorme excavadora en un bosque rico y abundante, convirtiéndolo
en un desierto. Es como bombardear Marte antes de llegar a él.